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jueves, 17 de septiembre de 2026

Del destierro al vacío: el oscuro y estremecedor viaje de Ornamentos del Miedo

Desde Burgos, España, Ornamentos del Miedo ha construido desde 2017 una obra profundamente personal dentro del funeral doom atmosférico. Dolor, miedo, sufrimiento, tristeza y oscuridad se convierten en materia sonora en un proyecto que ha hecho de la introspección y el vacío el centro de una extensa discografía.

Ornamentos del Miedo.

Hay algo profundamente inquietante en el nombre Ornamentos del Miedo. No habla simplemente de una emoción pasajera ni de una oscuridad abstracta. Habla de adornarla, de darle forma, de convertirla en algo que pueda contemplarse. Desde Burgos, en Castilla y León, este proyecto español lleva desde 2017 construyendo precisamente eso: un universo musical donde el dolor, la tristeza, el sufrimiento, el miedo y la oscuridad encuentran un espacio propio.

La propuesta se mueve dentro del funeral doom atmosférico, un territorio en el que la velocidad parece quedar suspendida y donde las canciones pueden desarrollarse con una lentitud casi hipnótica. Las guitarras, las atmósferas y las voces no buscan apresurar las emociones. Las dejan crecer lentamente, hasta convertirlas en paisajes. En Ornamentos del Miedo, la oscuridad no es simplemente una estética. Es el punto de partida.


Una historia nacida en Burgos

Ornamentos del Miedo comenzó su trayectoria en 2017 y desde entonces ha mantenido una característica fundamental: el proyecto está concentrado en una sola persona.

Ángel aparece como responsable de todo dentro de la formación desde sus comienzos. Esa condición ayuda a explicar la extraordinaria coherencia que atraviesa su discografía. Cada lanzamiento parece formar parte de un mismo universo, como si los álbumes fueran capítulos de una historia que todavía no ha terminado.

No hay necesidad de construir una identidad colectiva alrededor de numerosos músicos. La visión es personal y directa. Y esa personalidad se percibe en los títulos, en los conceptos y en la manera en que la música parece regresar constantemente a determinadas obsesiones: el aislamiento, el miedo, la pérdida, la memoria, el frío y el vacío.

Desde el comienzo, Ornamentos del Miedo parece haber entendido que el funeral doom puede ser mucho más que una acumulación de sonidos lentos y pesados. Puede ser una forma de introspección.


Este no es tu hogar

El primer paso importante llegó con el single Este no es tu hogar, publicado en 2018. Un año después apareció el álbum de larga duración con el mismo nombre.

El título ya establecía una de las grandes constantes de la obra de Ornamentos del Miedo: la sensación de no pertenecer.

Hay algo profundamente humano en esa frase. Todos hemos experimentado alguna vez la impresión de encontrarnos en un lugar que no sentimos propio, ya sea física, emocional o espiritualmente.

El funeral doom permite desarrollar esa sensación con una intensidad particular. Las composiciones pueden avanzar lentamente, dejando que cada acorde permanezca en el aire durante largos instantes. El oyente no tiene hacia dónde escapar. Y quizá esa sea precisamente la idea. La música obliga a permanecer. A escuchar. A mirar aquello que normalmente preferiríamos dejar atrás.


Los ecos de aquello que permanece

En 2021 apareció Ecos, segundo álbum de larga duración del proyecto. El título vuelve a tocar una de las grandes preocupaciones de su universo: aquello que permanece después de que algo ha terminado.

Un eco es una presencia incompleta. Ya no es el sonido original, pero tampoco es silencio absoluto. Es una huella.

En el mundo de Ornamentos del Miedo, esa imagen parece especialmente apropiada. Las canciones pueden sentirse como recuerdos deformados por el paso del tiempo, emociones que han perdido parte de su forma original pero que continúan resonando.

Ese mismo año llegó Destierro, un EP que profundizó en otra de las ideas recurrentes de la banda. Estar fuera.Ser expulsado. Encontrarse lejos de aquello que alguna vez fue un hogar. La sensación de aislamiento comenzaba a adquirir una presencia cada vez mayor.


Yo, no soy yo

En 2022 llegó Yo, no soy yo, un título que conduce directamente hacia el territorio de la identidad.

La frase parece sencilla, pero contiene una enorme carga emocional. ¿Qué ocurre cuando una persona deja de reconocerse? ¿Qué queda cuando la imagen que tenemos de nosotros mismos comienza a desaparecer?

Ornamentos del Miedo no necesita responder esas preguntas de manera explícita. Su música puede hacerlo por sí misma. La repetición, la lentitud y las atmósferas densas permiten construir una sensación de extrañamiento. Las composiciones parecen avanzar como si buscaran algo perdido, pero sin tener completamente claro qué es aquello que están intentando encontrar.

Es uno de los grandes poderes del funeral doom: puede convertir una idea abstracta en una experiencia física. El tiempo se hace pesado. El espacio parece cerrarse. Y el oyente queda solo frente a sus propios pensamientos.


El frío y el silencio del cosmos

2023 fue un año especialmente importante para Ornamentos del Miedo. Primero apareció el EP Frío. Después llegó El cosmos me observa en silencio, un nuevo álbum de larga duración cuyo título resume de manera extraordinaria buena parte de la sensibilidad del proyecto. La imagen es poderosa.

Un ser humano contempla el universo y descubre que, frente a esa inmensidad, su existencia resulta diminuta. Las estrellas están ahí. Los planetas siguen sus órbitas. El tiempo continúa avanzando. Y el cosmos no responde. Simplemente observa en silencio.

Esa sensación de insignificancia encuentra en el funeral doom un territorio natural. La música puede adquirir dimensiones enormes, extenderse lentamente y crear la impresión de estar suspendida en un espacio sin límites.

El cosmos me observa en silencio parece llevar la introspección de Ornamentos del Miedo desde el interior de la persona hacia la inmensidad del universo. El individuo se hace pequeño. La oscuridad se vuelve infinita.


Escapando a través de la tierra

En 2024 apareció Escapando a través de la tierra, otro álbum de larga duración que continúa desarrollando la particular narrativa conceptual del proyecto. El propio título genera una imagen poderosa. No se trata de escapar hacia un horizonte luminoso.

La huida ocurre hacia abajo. A través de la tierra. Hacia un espacio subterráneo, oscuro y silencioso. La tierra puede ser refugio, pero también puede ser sepultura. Puede representar el origen y, al mismo tiempo, el destino final.

Ese mismo año apareció Frío y destierro, una recopilación, junto con el EP Sueños. El resultado es una discografía que comienza a parecer un mapa emocional. Cada lanzamiento añade una nueva coordenada. Cada título parece señalar una nueva estación.


Un árbol muerto y el vacío

En 2025 llegó uno de los títulos más contundentes de toda la trayectoria del proyecto: Vacío como el tronco de un árbol muerto.

La imagen resulta difícil de olvidar. Un árbol muerto puede permanecer durante años en el mismo lugar. Continúa levantándose sobre la tierra, pero ya no crece. Sus ramas siguen allí, aunque aquello que alguna vez les dio vida ha desaparecido.

Es una imagen perfecta para hablar del vacío. Porque el vacío no siempre significa ausencia absoluta. A veces significa que algo estuvo allí. Algo importante. Algo que llenaba un espacio y que, después de desaparecer, dejó una forma reconocible en la memoria. El tronco permanece. Lo que había dentro ya no está. Esa contradicción parece habitar buena parte de la sensibilidad de Ornamentos del Miedo.


La memoria mira hacia el horizonte

La historia continúa en 2026 con En el horizonte de la memoria, un nuevo EP que prolonga la trayectoria de un proyecto que ya acumula casi una década de actividad. Y nuevamente aparece una palabra fundamental: memoria.

Después de hablar de hogares perdidos, ecos, destierro, identidad, frío, cosmos, tierra, sueños y vacío, la memoria parece convertirse en el lugar donde todas esas experiencias terminan encontrándose. La memoria conserva lo que ya no existe. Pero también puede deformarlo. Puede hacerlo más hermoso. Más doloroso.Más lejano. En ese sentido, el título parece cerrar un círculo iniciado muchos años atrás. El pasado continúa existiendo mientras alguien sea capaz de recordarlo.


La soledad como materia artística

La música de Ornamentos del Miedo tiene una relación particularmente estrecha con la soledad. No necesariamente una soledad entendida como simple ausencia de compañía, sino como ese espacio interior al que cada persona termina llegando en algún momento.

  • Hay pensamientos que nadie puede compartir completamente.
  • Hay recuerdos que solamente pertenecen a quien los vivió.
  • Hay dolores que no desaparecen porque hayan dejado de hablarse.

El funeral doom puede convertirse entonces en una especie de refugio. No porque elimine la tristeza, sino porque permite habitarla durante unos minutos.

Las canciones de Ornamentos del Miedo parecen comprender esa necesidad. No apresuran las emociones ni intentan convertirlas inmediatamente en algo positivo. Dejan que existan. Dejan que respiren. Dejan que ocupen todo el espacio.


Una discografía construida como un viaje

Mirada en conjunto, la discografía de Ornamentos del Miedo parece casi una narración. 

  • Este no es tu hogar.
  • Ecos.
  • Destierro.
  • Yo, no soy yo.
  • Frío.
  • El cosmos me observa en silencio.
  • Escapando a través de la tierra.
  • Sueños.
  • Vacío como el tronco de un árbol muerto.
  • En el horizonte de la memoria.

Son títulos que podrían pertenecer a capítulos de una misma novela. Una novela sin protagonistas claramente definidos, pero llena de emociones humanas.

  • El hogar perdido.
  • El recuerdo.
  • El exilio.
  • La identidad.
  • El frío.
  • La inmensidad.
  • La huida.
  • El sueño.
  • El vacío.
  • La memoria.

Todo parece formar parte de un mismo recorrido.


Ángel y un universo construido en solitario

La formación actual de Ornamentos del Miedo está integrada por Ángel, quien se encarga de todo desde 2017. Ese carácter unipersonal no es un detalle menor. Ayuda a comprender por qué la obra posee una identidad tan definida y una continuidad temática tan marcada.

Durante años, Ángel ha construido prácticamente en solitario un universo musical reconocible, desarrollando una discografía que combina álbumes de larga duración, EP, una recopilación y un single.

En un género donde la atmósfera resulta tan importante como la composición, esa continuidad puede convertirse en una de las mayores fortalezas de un proyecto. Ornamentos del Miedo no necesita correr detrás de las tendencias. Tiene su propio ritmo. Y ese ritmo es lento. Pesado. Oscuro. Paciente.


Cuando la oscuridad adquiere belleza

Hay una razón por la que la música oscura puede resultar tan conmovedora. Porque no siempre necesitamos que una canción nos diga que todo estará bien.

A veces necesitamos que alguien simplemente reconozca que existen momentos en que las cosas no están bien. Ornamentos del Miedo trabaja precisamente en ese territorio.

Ornamentos del Miedo.
Su música habla de dolor, miedo, tristeza, sufrimiento y oscuridad, pero al hacerlo los transforma en una experiencia estética. Los convierte en sonidos, atmósferas y paisajes. La oscuridad deja de ser solamente algo que debe evitarse. Se convierte en algo que puede contemplarse. Y, quizá, comprenderse.


El último paisaje

Imaginemos un árbol solitario en algún lugar de Castilla y León. La tarde comienza a desaparecer detrás del horizonte y el frío se extiende lentamente sobre la tierra. El árbol está muerto. Sus ramas desnudas se recortan contra un cielo cada vez más oscuro. No hay hojas. No hay flores. No hay pájaros. Solamente ramas, tierra y viento. Durante el día, nadie se ha detenido allí. Durante la noche, probablemente tampoco lo hará nadie. Sin embargo, el árbol permanece. Lleva años allí. Quizá décadas. Ha visto pasar estaciones, tormentas, sequías y nevadas. Ha contemplado cómo el paisaje cambia mientras él permanece inmóvil. Ya no está vivo. Pero tampoco ha desaparecido. Su tronco sigue hundiendo las raíces en una tierra que alguna vez alimentó su crecimiento. Dentro de su madera ya no circula la vida, pero todavía conserva las marcas de todo aquello que ocurrió durante sus años de existencia.

Cuando llega la noche, sobre él aparece un cielo inmenso. Las estrellas comienzan a encenderse una por una. Y entonces la imagen adquiere algo profundamente conmovedor. Un árbol muerto bajo un universo que no se detiene. La memoria de una vida frente a la eternidad. 

El silencio de la tierra frente al movimiento de las estrellas. Quizá allí reside buena parte del espíritu de Ornamentos del Miedo. No en la oscuridad por sí misma, sino en aquello que somos capaces de encontrar dentro de ella. Porque incluso cuando todo parece vacío, todavía queda algo. Un recuerdo. Un eco. Una huella. Una canción. Y mientras alguien pueda escucharla, aquel árbol, aquella memoria y aquel instante todavía tendrán una voz.


Discografía

  • Este no es tu hogar — Single, 2018
  • Este no es tu hogar — Full-length, 2019
  • Ecos — Full-length, 2021
  • Destierro — EP, 2021
  • Yo, no soy yo — Full-length, 2022
  • Frío — EP, 2023
  • El cosmos me observa en silencio — Full-length, 2023
  • Escapando a través de la tierra — Full-length, 2024
  • Frío y destierro — Compilation, 2024
  • Sueños — EP, 2024
  • Vacío como el tronco de un árbol muerto — Full-length, 2025
  • En el horizonte de la memoria — EP, 2026


Integrantes

  • Ángel — Todo (2017-presente)

miércoles, 16 de septiembre de 2026

Evadne: cuando el amor, la muerte y la tristeza se convierten en música

Desde Valencia, España, Evadne ha construido durante más de dos décadas una de las expresiones más personales del doom/death melódico. Entre guitarras pesadas, atmósferas sombrías, voces desgarradas y delicadas melodías, la banda ha convertido el amor, la muerte, la tristeza y la desesperación en el corazón de una obra profundamente emocional.


Evadne.
En algún punto de la historia de cada banda existe una imagen que termina explicándolo todo. En el caso de Evadne, esa imagen parece estar escondida en su propio nombre: una mujer de la mitología griega que, consumida por el amor y el dolor, decidió arrojarse a la pira funeraria de su esposo. Amor y muerte unidos en un mismo destino. 

Desde que la agrupación nació en Valencia en 2003, esa combinación ha recorrido buena parte de su música. Evadne construyó su identidad alrededor de una melancolía profunda, de esas que no necesitan levantar la voz para hacerse sentir. Sus canciones avanzan lentamente entre guitarras densas, melodías sombrías y una combinación de voces limpias y guturales que consigue transmitir tanto fragilidad como desesperación.

Han pasado más de veinte años desde aquellos primeros pasos y la banda continúa explorando ese territorio emocional donde la belleza aparece rodeada de oscuridad.


El espíritu del doom de los años noventa

Evadne nació mirando hacia una época fundamental para el desarrollo del doom/death y del metal gótico. Los sonidos de los años noventa dejaron una marca evidente en su propuesta, pero la banda no se limitó a reproducir aquellas fórmulas. Su música tomó aquellos elementos y los convirtió en parte de una identidad propia.

Las guitarras tienen el peso necesario para recordar que estamos ante una banda de metal extremo, pero las melodías ocupan un lugar central. Los pasajes instrumentales pueden extenderse con calma, creando una sensación casi hipnótica, mientras las voces guturales introducen una dimensión de angustia y las voces limpias permiten que aparezca una faceta más vulnerable.

Todo parece estar construido para generar atmósferas. No se trata únicamente de tocar riffs pesados. Se trata de crear espacios emocionales. Una canción de Evadne puede sentirse como una habitación vacía, una madrugada interminable, un recuerdo que vuelve inesperadamente o un paisaje cubierto por una niebla que parece no querer desaparecer.


Amor, muerte y desesperación

Las temáticas de Evadne se encuentran estrechamente relacionadas con aquello que representa su nombre.

El amor aparece muchas veces unido a la pérdida. La muerte no es solamente el final de la existencia, sino también una presencia que modifica los recuerdos y transforma aquello que alguna vez fue felicidad. La desesperación aparece como consecuencia inevitable de determinadas heridas.

Pero hay algo particularmente humano en esa mirada. La banda no utiliza la tristeza simplemente como decoración. La convierte en materia prima para sus composiciones. Sus canciones parecen habitar ese instante posterior a una pérdida, cuando el mundo continúa funcionando con absoluta normalidad mientras para una persona todo ha cambiado.

Esa dimensión emocional es una de las razones por las que el doom puede resultar tan poderoso. La música permite detenerse. Permite escuchar una emoción hasta el final. Y Evadne lleva más de dos décadas haciendo precisamente eso.


The 13th Condition: los primeros pasos

El primer álbum de larga duración de la banda, The 13th Condition, apareció en 2007 y permitió llevar a un formato más amplio la identidad que Evadne había comenzado a desarrollar desde su formación.

El disco estableció varios de los elementos que terminarían convirtiéndose en constantes de su trayectoria: guitarras pesadas, melodías melancólicas, voces extremas y una fuerte preocupación por la atmósfera.

Evadne no necesitaba correr. Su música pedía tiempo. Cada acorde podía prolongarse hasta adquirir una dimensión emocional diferente y cada melodía parecía diseñada para permanecer unos segundos más de lo necesario, como si la banda quisiera evitar que el momento terminara.


Un viaje hacia un mundo sin tiempo

En 2012 llegó The Shortest Way, un álbum conceptual construido alrededor de un viaje a través de un mundo atemporal.

La idea encajaba perfectamente con la personalidad musical de Evadne. El doom tiene esa capacidad de alterar la percepción del tiempo, de convertir unos minutos en una experiencia mucho más extensa y de hacer que una canción parezca suspendida en un lugar donde el reloj ha dejado de existir.

En The Shortest Way, la banda profundizó en esa dimensión narrativa y atmosférica. El viaje no era solamente geográfico o fantástico. También podía entenderse como un recorrido interior, una inmersión en territorios marcados por la incertidumbre, la soledad y la melancolía.


La llegada de A Mother Named Death

Cinco años después, Evadne publicó A Mother Named Death, un título que parece condensar en pocas palabras buena parte de la filosofía de la agrupación. La muerte aparece aquí casi como una figura cercana. No como una abstracción lejana, sino como una presencia que acompaña silenciosamente la existencia humana.

El álbum profundizó en la oscuridad de la banda y se convirtió en uno de sus trabajos más representativos. Las guitarras adquirieron un peso considerable, pero las melodías siguieron ocupando un papel fundamental, evitando que la música quedara atrapada en una oscuridad uniforme. La belleza seguía allí. Oculta, quizás. Pero presente.


La luz pálida de las luciérnagas

En 2021 llegó The Pale Light Of Fireflies, una de las obras más elaboradas y atmosféricas de la trayectoria de Evadne.

El propio título parece una metáfora perfecta para su música. Una luciérnaga apenas ilumina la noche. Su luz es pequeña, frágil y efímera, pero precisamente por eso puede resultar extraordinariamente hermosa cuando aparece en medio de la oscuridad. Algo parecido ocurre con las melodías de Evadne.

En medio de guitarras pesadas y voces desgarradas aparecen momentos de enorme delicadeza. No destruyen la oscuridad, pero permiten contemplarla de otra manera. La luz no necesita vencer a la noche. Solo necesita existir.


Veinte años detrás del velo

Evadne.
En 2024, la banda celebró sus dos décadas de trayectoria con 20 Years Behind The Veil Of Melancholy, un álbum grabado en vivo en estudio. El título no podía ser más apropiado.

Durante veinte años, Evadne había desarrollado una obra vinculada directamente con la melancolía, atravesando diferentes etapas sin abandonar la esencia que había definido su sonido desde el comienzo. El registro también funcionó como una mirada hacia atrás.

Dos décadas de canciones, escenarios, cambios y experiencias quedaron reunidas en una obra que permitía observar el camino recorrido sin necesidad de abandonar el presente.

Llegar a veinte años dentro del metal extremo implica mucho más que sumar aniversarios. Significa haber encontrado una identidad suficientemente fuerte como para sobrevivir a los cambios del tiempo. Y Evadne la encontró en la melancolía.


Una nueva mirada sobre The Pale Light Of Fireflies

En 2025, la banda volvió sobre el material de 2021 con The Fragile Light of Fireflies, una reinterpretación íntima y acústica de aquel álbum.

El cambio de formato permitió descubrir otra dimensión de esas composiciones. Al retirar parte del peso eléctrico, las melodías quedan más expuestas. Las canciones adquieren una cercanía diferente, casi como si fueran interpretadas en una habitación pequeña, lejos de la potencia de un escenario.

La experiencia también demuestra que detrás de las guitarras distorsionadas de Evadne siempre existió una estructura profundamente melódica.

La oscuridad era solamente una parte de la historia. Debajo de ella siempre estuvo la canción. Los hombres detrás de Evadne

La formación actual está integrada por Albert Conejero, en la voz principal; Josan Martín, en la guitarra; José Quilis, en el bajo; y Joan Esmel, en batería y voces. Cada integrante aporta una pieza fundamental al equilibrio de la banda.

Las guitarras levantan las paredes de ese universo sombrío. El bajo añade profundidad. La batería sostiene el movimiento lento y pesado de las composiciones. Y las voces terminan de darle una dimensión humana a todo el conjunto.

Especialmente importante es el contraste entre los registros limpios y guturales. Uno puede transmitir vulnerabilidad, nostalgia o resignación. El otro parece surgir desde un lugar más profundo, como un grito que lleva demasiado tiempo contenido. Juntos forman una de las características esenciales de Evadne.


Veinte años convirtiendo el dolor en belleza

Hay algo profundamente conmovedor en la historia de una banda que decidió construir su identidad alrededor de sentimientos que normalmente preferimos esconder.

Evadne ha hablado durante más de veinte años de tristeza, amor, muerte y desesperación. Pero su música demuestra que la melancolía no tiene por qué significar vacío. También puede significar memoria. Puede significar afecto. Puede ser la forma que encuentra una persona para conservar aquello que ya no está. Quizás por eso las canciones de Evadne tienen esa capacidad de acompañar durante las noches difíciles. No ofrecen respuestas sencillas ni prometen que las heridas desaparecerán. Simplemente crean un espacio donde esas emociones pueden existir. Y entonces aparece nuevamente aquella imagen de la mitología griega que dio nombre a la banda. Evadne frente a una pira funeraria. 

El amor convertido en dolor. La muerte transformada en recuerdo. Más de dos mil años después, aquella historia encontró una nueva vida en Valencia, España, a través de una banda que convirtió sus símbolos en guitarras, melodías y voces.

Desde 2003, Evadne ha caminado detrás de ese velo de melancolía. Y allí, en medio de la oscuridad, continúa buscando pequeñas luces. Como una luciérnaga que apenas alcanza para iluminar la noche, pero que justamente por eso demuestra que incluso en los lugares más sombríos todavía existe algo capaz de brillar.


La discografía de Evadne

A lo largo de más de dos décadas, Evadne ha construido una discografía que permite seguir la evolución de su particular visión del doom/death melódico. Desde las primeras grabaciones hasta sus trabajos más recientes, la banda ha mantenido como hilo conductor la melancolía, las atmósferas sombrías y una profunda carga emocional.

  • In the Bitterness of Our Souls — Demo, 2004. La primera grabación de la banda y el punto de partida de una trayectoria que terminaría convirtiendo a Evadne en uno de los nombres más reconocibles del doom/death melódico español.
  • The 13th Condition — Álbum, 2007. Su primer larga duración, donde quedaron establecidas muchas de las características que definirían el sonido de la agrupación.
  • The Shortest Way — Álbum, 2012. Un trabajo conceptual y atmosférico que profundizó en el carácter melódico y melancólico de la banda. Fue publicado el 2 de abril de 2012.
  • Dethroned of Light — EP, 2014. Una nueva exploración de la identidad oscura de Evadne antes de la llegada de su siguiente larga duración.
  • A Mother Named Death — Álbum, 2017. Uno de los trabajos centrales de su trayectoria y una obra especialmente representativa de su faceta más oscura y emocional.
  • Dethroned of Our Souls — Recopilación, 2019. Una colección que reunió material previamente publicado y permitió observar parte del recorrido de la banda hasta ese momento.
  • The Pale Light of Fireflies — Álbum, 2021. Una de sus obras más atmosféricas, con un fuerte protagonismo de las melodías y los ambientes sombríos. Fue publicado el 24 de diciembre de 2021.
  • 20 Years Behind The Veil Of Melancholy — Álbum en vivo de estudio, 2023. Grabado para conmemorar los veinte años de existencia de Evadne, reúne once canciones escogidas de su trayectoria e incorpora un cuarteto de cuerdas y la participación vocal de Natalie Koskinen.
  • The Fragile Light Of Fireflies — Álbum acústico, 2025. Una reinterpretación íntima de The Pale Light of Fireflies, en la que las composiciones adquieren una dimensión más desnuda y cercana.

Vista en conjunto, la discografía de Evadne parece formar un largo recorrido por diferentes tonalidades de una misma emoción. Desde la crudeza de sus primeros años hasta la delicadeza acústica de The Fragile Light Of Fireflies, la banda ha conseguido desarrollar una identidad reconocible sin renunciar a la evolución.

Son nueve lanzamientos que, más que representar capítulos aislados, pueden entenderse como distintas estaciones de un mismo viaje: un viaje marcado por la pérdida, la memoria, la oscuridad y esas pequeñas luces que aparecen inesperadamente cuando todo parece cubierto por las sombras.


Los integrantes de Evadne

Detrás de las atmósferas sombrías y las largas melodías de Evadne existe una formación que ha mantenido una notable continuidad a lo largo de los años. La alineación actual reúne a músicos que han sido fundamentales en la construcción del sonido de la banda y que han acompañado buena parte de su recorrido discográfico.

Formación actual

  • Albert Conejero — Voz.
  • Josan Martín — Guitarras.
  • José Quilis — Bajo.
  • Joan Nihil (Joan Esmel) — Batería y voces.

Esta formación aparece acreditada en los trabajos más recientes de la banda, incluyendo The Pale Light of Fireflies y The Fragile Light of Fireflies.

martes, 13 de enero de 2026

THE HOLEUM: música pesada para un universo sin consuelo

Desde las profundidades del doom hasta el vacío cósmico del post-metal, esta banda española ha construido una obra que no solo se escucha: se contempla y se sobrevive.


The Holeum.
En tiempos donde el rock pesado suele debatirse entre la nostalgia y la repetición, The Holeum emerge como una anomalía tan potente como necesaria. No buscan la inmediatez ni el golpe fácil; su propuesta apunta más alto —o más hondo—: hacia ese territorio donde el sonido extremo se vuelve experiencia emocional, casi metafísica. Formados en 2014 en Alicante por músicos con largo recorrido en la escena extrema española, The Holeum entendió desde el inicio que la oscuridad no es solo una estética, sino un lenguaje.

Su nombre no es casual. Inspirado en teorías astrofísicas sobre la materia oscura y los agujeros negros, el proyecto se define como una visión “sónica y cósmica de lo sublime”. Y esa idea atraviesa toda su discografía como un pulso constante, donde la música se forja como reflejo del vacío, del peso existencial, pero también de una belleza inquietante.


El origen del abismo: Negative Abyss

El debut Negative Abyss (2016, Lifeforce Records) fue una declaración de principios. Un disco que mezclaba doom de tempo arrastrado, dark metal y melodías profundamente melancólicas, rompiendo esquemas con elementos inesperados —como pasajes de trompeta— que ampliaban el rango emocional del conjunto. No era un álbum cómodo, pero sí honesto y profundo: un viaje lento hacia una oscuridad densa, casi física.

Ese primer paso llevó a la banda a recorrer escenarios de España, Francia e Italia, incluyendo el Rock the Coast Festival, compartiendo cartel con nombres mayores como Opeth, Carcass o Dark Tranquillity. No era solo exposición: era confirmación de que The Holeum hablaba un idioma propio.


La oscuridad como catarsis: Sublime Emptiness

Con Sublime Emptiness (2019), la banda dio un salto cualitativo. Más pesado, más oscuro y mejor definido, el disco se ancló en la tradición doom de los 90 y principios de los 2000, pero expandiéndose hacia el post-metal, el drone, el dark ambient y una sensibilidad casi cinematográfica. Aquí la oscuridad deja de ser solo opresión: se transforma en confrontación, en una forma de purga emocional.

Las canciones se construyen desde el contraste y los cambios de ánimo, obligando al oyente a mirarse en ese espejo incómodo que propone la banda. Sublime Emptiness no ofrece respuestas, pero sí una experiencia: la de enfrentarse al vacío y salir, si no indemne, al menos transformado.


Ensis: cuando la pesadez aprende a ser frágil

Con su tercer trabajo, Ensis (2026), The Holeum no repite fórmula, sino que  la refina y la expande. El álbum funciona como una síntesis y, al mismo tiempo, como una apertura hacia nuevos matices. Sigue habiendo peso, intensidad y densidad sonora, pero ahora conviven con una sensibilidad más profunda, casi vulnerable.

Las composiciones se despliegan como paisajes cósmicos: capas de guitarras que gravitan lentamente, voces que parecen surgir desde una distancia sideral y una tensión constante entre lo brutal y lo delicado. Ensis exige atención, pero también recompensa; es un disco que interpela, que incomoda y emociona a la vez, haciendo audible la complejidad de la existencia humana reflejada en la inmensidad del universo.


Una trilogía hacia lo sublime

The Holeum.
Desde Negative Abyss hasta Ensis, The Holeum ha construido una trilogía coherente y ambiciosa. No se trata solo de evolución técnica o sonora, sino de una profundización conceptual: cada disco es un nuevo descenso, una nueva forma de explorar la melancolía, la pesadez y el sentido —o la ausencia de él— en un mundo que se percibe cada vez más vasto e indiferente.

En un panorama saturado por clones, The Holeum sigue avanzando con paso lento pero firme, demostrando que el metal pesado aún puede ser un espacio original y creativo, donde todavía queda espacio para la introspección, la experimentación y lo verdaderamente sublime.


Discografía

  • Negative Abyss (2016) – Full-length
  • Sublime Emptiness (2019) – Full-length
  • Ensis (2026) – Full-length


Miembros actuales

  • Paco Porcel – Bajo (2014–presente)
  • Miguel A. Fernández – Batería (2014–presente)
  • Luis Albadalejo – Guitarras (2014–presente)
  • Pablo Egido – Voz, drones (2014–presente)
  • Julián Velasco – Guitarras (2016–presente)


Datos generales

  • Origen: España
  • Sello: Lifeforce Records
  • Género: Post-Metal / Rock
  • Estado: Activo


The Holeum no ofrece luz al final del túnel. Ofrece algo más honesto: aprender a escuchar la oscuridad y encontrar en ella una forma extraña, pero poderosa, de belleza.