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miércoles, 16 de septiembre de 2026

Evadne: cuando el amor, la muerte y la tristeza se convierten en música

Desde Valencia, España, Evadne ha construido durante más de dos décadas una de las expresiones más personales del doom/death melódico. Entre guitarras pesadas, atmósferas sombrías, voces desgarradas y delicadas melodías, la banda ha convertido el amor, la muerte, la tristeza y la desesperación en el corazón de una obra profundamente emocional.


Evadne.
En algún punto de la historia de cada banda existe una imagen que termina explicándolo todo. En el caso de Evadne, esa imagen parece estar escondida en su propio nombre: una mujer de la mitología griega que, consumida por el amor y el dolor, decidió arrojarse a la pira funeraria de su esposo. Amor y muerte unidos en un mismo destino. 

Desde que la agrupación nació en Valencia en 2003, esa combinación ha recorrido buena parte de su música. Evadne construyó su identidad alrededor de una melancolía profunda, de esas que no necesitan levantar la voz para hacerse sentir. Sus canciones avanzan lentamente entre guitarras densas, melodías sombrías y una combinación de voces limpias y guturales que consigue transmitir tanto fragilidad como desesperación.

Han pasado más de veinte años desde aquellos primeros pasos y la banda continúa explorando ese territorio emocional donde la belleza aparece rodeada de oscuridad.


El espíritu del doom de los años noventa

Evadne nació mirando hacia una época fundamental para el desarrollo del doom/death y del metal gótico. Los sonidos de los años noventa dejaron una marca evidente en su propuesta, pero la banda no se limitó a reproducir aquellas fórmulas. Su música tomó aquellos elementos y los convirtió en parte de una identidad propia.

Las guitarras tienen el peso necesario para recordar que estamos ante una banda de metal extremo, pero las melodías ocupan un lugar central. Los pasajes instrumentales pueden extenderse con calma, creando una sensación casi hipnótica, mientras las voces guturales introducen una dimensión de angustia y las voces limpias permiten que aparezca una faceta más vulnerable.

Todo parece estar construido para generar atmósferas. No se trata únicamente de tocar riffs pesados. Se trata de crear espacios emocionales. Una canción de Evadne puede sentirse como una habitación vacía, una madrugada interminable, un recuerdo que vuelve inesperadamente o un paisaje cubierto por una niebla que parece no querer desaparecer.


Amor, muerte y desesperación

Las temáticas de Evadne se encuentran estrechamente relacionadas con aquello que representa su nombre.

El amor aparece muchas veces unido a la pérdida. La muerte no es solamente el final de la existencia, sino también una presencia que modifica los recuerdos y transforma aquello que alguna vez fue felicidad. La desesperación aparece como consecuencia inevitable de determinadas heridas.

Pero hay algo particularmente humano en esa mirada. La banda no utiliza la tristeza simplemente como decoración. La convierte en materia prima para sus composiciones. Sus canciones parecen habitar ese instante posterior a una pérdida, cuando el mundo continúa funcionando con absoluta normalidad mientras para una persona todo ha cambiado.

Esa dimensión emocional es una de las razones por las que el doom puede resultar tan poderoso. La música permite detenerse. Permite escuchar una emoción hasta el final. Y Evadne lleva más de dos décadas haciendo precisamente eso.


The 13th Condition: los primeros pasos

El primer álbum de larga duración de la banda, The 13th Condition, apareció en 2007 y permitió llevar a un formato más amplio la identidad que Evadne había comenzado a desarrollar desde su formación.

El disco estableció varios de los elementos que terminarían convirtiéndose en constantes de su trayectoria: guitarras pesadas, melodías melancólicas, voces extremas y una fuerte preocupación por la atmósfera.

Evadne no necesitaba correr. Su música pedía tiempo. Cada acorde podía prolongarse hasta adquirir una dimensión emocional diferente y cada melodía parecía diseñada para permanecer unos segundos más de lo necesario, como si la banda quisiera evitar que el momento terminara.


Un viaje hacia un mundo sin tiempo

En 2012 llegó The Shortest Way, un álbum conceptual construido alrededor de un viaje a través de un mundo atemporal.

La idea encajaba perfectamente con la personalidad musical de Evadne. El doom tiene esa capacidad de alterar la percepción del tiempo, de convertir unos minutos en una experiencia mucho más extensa y de hacer que una canción parezca suspendida en un lugar donde el reloj ha dejado de existir.

En The Shortest Way, la banda profundizó en esa dimensión narrativa y atmosférica. El viaje no era solamente geográfico o fantástico. También podía entenderse como un recorrido interior, una inmersión en territorios marcados por la incertidumbre, la soledad y la melancolía.


La llegada de A Mother Named Death

Cinco años después, Evadne publicó A Mother Named Death, un título que parece condensar en pocas palabras buena parte de la filosofía de la agrupación. La muerte aparece aquí casi como una figura cercana. No como una abstracción lejana, sino como una presencia que acompaña silenciosamente la existencia humana.

El álbum profundizó en la oscuridad de la banda y se convirtió en uno de sus trabajos más representativos. Las guitarras adquirieron un peso considerable, pero las melodías siguieron ocupando un papel fundamental, evitando que la música quedara atrapada en una oscuridad uniforme. La belleza seguía allí. Oculta, quizás. Pero presente.


La luz pálida de las luciérnagas

En 2021 llegó The Pale Light Of Fireflies, una de las obras más elaboradas y atmosféricas de la trayectoria de Evadne.

El propio título parece una metáfora perfecta para su música. Una luciérnaga apenas ilumina la noche. Su luz es pequeña, frágil y efímera, pero precisamente por eso puede resultar extraordinariamente hermosa cuando aparece en medio de la oscuridad. Algo parecido ocurre con las melodías de Evadne.

En medio de guitarras pesadas y voces desgarradas aparecen momentos de enorme delicadeza. No destruyen la oscuridad, pero permiten contemplarla de otra manera. La luz no necesita vencer a la noche. Solo necesita existir.


Veinte años detrás del velo

Evadne.
En 2024, la banda celebró sus dos décadas de trayectoria con 20 Years Behind The Veil Of Melancholy, un álbum grabado en vivo en estudio. El título no podía ser más apropiado.

Durante veinte años, Evadne había desarrollado una obra vinculada directamente con la melancolía, atravesando diferentes etapas sin abandonar la esencia que había definido su sonido desde el comienzo. El registro también funcionó como una mirada hacia atrás.

Dos décadas de canciones, escenarios, cambios y experiencias quedaron reunidas en una obra que permitía observar el camino recorrido sin necesidad de abandonar el presente.

Llegar a veinte años dentro del metal extremo implica mucho más que sumar aniversarios. Significa haber encontrado una identidad suficientemente fuerte como para sobrevivir a los cambios del tiempo. Y Evadne la encontró en la melancolía.


Una nueva mirada sobre The Pale Light Of Fireflies

En 2025, la banda volvió sobre el material de 2021 con The Fragile Light of Fireflies, una reinterpretación íntima y acústica de aquel álbum.

El cambio de formato permitió descubrir otra dimensión de esas composiciones. Al retirar parte del peso eléctrico, las melodías quedan más expuestas. Las canciones adquieren una cercanía diferente, casi como si fueran interpretadas en una habitación pequeña, lejos de la potencia de un escenario.

La experiencia también demuestra que detrás de las guitarras distorsionadas de Evadne siempre existió una estructura profundamente melódica.

La oscuridad era solamente una parte de la historia. Debajo de ella siempre estuvo la canción. Los hombres detrás de Evadne

La formación actual está integrada por Albert Conejero, en la voz principal; Josan Martín, en la guitarra; José Quilis, en el bajo; y Joan Esmel, en batería y voces. Cada integrante aporta una pieza fundamental al equilibrio de la banda.

Las guitarras levantan las paredes de ese universo sombrío. El bajo añade profundidad. La batería sostiene el movimiento lento y pesado de las composiciones. Y las voces terminan de darle una dimensión humana a todo el conjunto.

Especialmente importante es el contraste entre los registros limpios y guturales. Uno puede transmitir vulnerabilidad, nostalgia o resignación. El otro parece surgir desde un lugar más profundo, como un grito que lleva demasiado tiempo contenido. Juntos forman una de las características esenciales de Evadne.


Veinte años convirtiendo el dolor en belleza

Hay algo profundamente conmovedor en la historia de una banda que decidió construir su identidad alrededor de sentimientos que normalmente preferimos esconder.

Evadne ha hablado durante más de veinte años de tristeza, amor, muerte y desesperación. Pero su música demuestra que la melancolía no tiene por qué significar vacío. También puede significar memoria. Puede significar afecto. Puede ser la forma que encuentra una persona para conservar aquello que ya no está. Quizás por eso las canciones de Evadne tienen esa capacidad de acompañar durante las noches difíciles. No ofrecen respuestas sencillas ni prometen que las heridas desaparecerán. Simplemente crean un espacio donde esas emociones pueden existir. Y entonces aparece nuevamente aquella imagen de la mitología griega que dio nombre a la banda. Evadne frente a una pira funeraria. 

El amor convertido en dolor. La muerte transformada en recuerdo. Más de dos mil años después, aquella historia encontró una nueva vida en Valencia, España, a través de una banda que convirtió sus símbolos en guitarras, melodías y voces.

Desde 2003, Evadne ha caminado detrás de ese velo de melancolía. Y allí, en medio de la oscuridad, continúa buscando pequeñas luces. Como una luciérnaga que apenas alcanza para iluminar la noche, pero que justamente por eso demuestra que incluso en los lugares más sombríos todavía existe algo capaz de brillar.


La discografía de Evadne

A lo largo de más de dos décadas, Evadne ha construido una discografía que permite seguir la evolución de su particular visión del doom/death melódico. Desde las primeras grabaciones hasta sus trabajos más recientes, la banda ha mantenido como hilo conductor la melancolía, las atmósferas sombrías y una profunda carga emocional.

  • In the Bitterness of Our Souls — Demo, 2004. La primera grabación de la banda y el punto de partida de una trayectoria que terminaría convirtiendo a Evadne en uno de los nombres más reconocibles del doom/death melódico español.
  • The 13th Condition — Álbum, 2007. Su primer larga duración, donde quedaron establecidas muchas de las características que definirían el sonido de la agrupación.
  • The Shortest Way — Álbum, 2012. Un trabajo conceptual y atmosférico que profundizó en el carácter melódico y melancólico de la banda. Fue publicado el 2 de abril de 2012.
  • Dethroned of Light — EP, 2014. Una nueva exploración de la identidad oscura de Evadne antes de la llegada de su siguiente larga duración.
  • A Mother Named Death — Álbum, 2017. Uno de los trabajos centrales de su trayectoria y una obra especialmente representativa de su faceta más oscura y emocional.
  • Dethroned of Our Souls — Recopilación, 2019. Una colección que reunió material previamente publicado y permitió observar parte del recorrido de la banda hasta ese momento.
  • The Pale Light of Fireflies — Álbum, 2021. Una de sus obras más atmosféricas, con un fuerte protagonismo de las melodías y los ambientes sombríos. Fue publicado el 24 de diciembre de 2021.
  • 20 Years Behind The Veil Of Melancholy — Álbum en vivo de estudio, 2023. Grabado para conmemorar los veinte años de existencia de Evadne, reúne once canciones escogidas de su trayectoria e incorpora un cuarteto de cuerdas y la participación vocal de Natalie Koskinen.
  • The Fragile Light Of Fireflies — Álbum acústico, 2025. Una reinterpretación íntima de The Pale Light of Fireflies, en la que las composiciones adquieren una dimensión más desnuda y cercana.

Vista en conjunto, la discografía de Evadne parece formar un largo recorrido por diferentes tonalidades de una misma emoción. Desde la crudeza de sus primeros años hasta la delicadeza acústica de The Fragile Light Of Fireflies, la banda ha conseguido desarrollar una identidad reconocible sin renunciar a la evolución.

Son nueve lanzamientos que, más que representar capítulos aislados, pueden entenderse como distintas estaciones de un mismo viaje: un viaje marcado por la pérdida, la memoria, la oscuridad y esas pequeñas luces que aparecen inesperadamente cuando todo parece cubierto por las sombras.


Los integrantes de Evadne

Detrás de las atmósferas sombrías y las largas melodías de Evadne existe una formación que ha mantenido una notable continuidad a lo largo de los años. La alineación actual reúne a músicos que han sido fundamentales en la construcción del sonido de la banda y que han acompañado buena parte de su recorrido discográfico.

Formación actual

  • Albert Conejero — Voz.
  • Josan Martín — Guitarras.
  • José Quilis — Bajo.
  • Joan Nihil (Joan Esmel) — Batería y voces.

Esta formación aparece acreditada en los trabajos más recientes de la banda, incluyendo The Pale Light of Fireflies y The Fragile Light of Fireflies.