- Seether, la furia sudafricana que conquistó el rock
- Desde Pretoria hasta los grandes escenarios del mundo, Seether construyó una carrera marcada por guitarras contundentes, melodías oscuras y canciones nacidas de heridas reales. Más de dos décadas después de su debut, la banda continúa defendiendo un sonido que nunca necesitó renunciar a su identidad para cruzar las fronteras de Sudáfrica.
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| Seether. |
Hay bandas que nacen en el lugar equivocado para convertirse en gigantes. Seether nació en Pretoria, Sudáfrica, en 1999, cuando el centro de gravedad del rock comercial parecía estar muy lejos de África. Sin embargo, aquello que inicialmente pudo parecer una desventaja terminó transformándose en parte esencial de su historia.
Antes de llamarse Seether fueron Saron Gas. Shaun Morgan, Dale Stewart y los músicos que acompañaron los primeros pasos del proyecto comenzaron a construir una identidad alrededor de guitarras pesadas, melodías sombrías y una sensibilidad heredada del grunge estadounidense. En 2000 apareció Fragile, un primer testimonio todavía temprano, pero suficiente para llamar la atención de la industria.
El salto internacional llegaría poco después. El nombre Saron Gas tuvo que ser abandonado para evitar su asociación con el gas sarín y la banda adoptó definitivamente el nombre Seether, tomado de una canción de Veruca Salt. A partir de entonces comenzó una historia que llevaría a un grupo nacido en Pretoria a conquistar las radios de rock estadounidenses.
Y es aquí donde cabe una afirmación que puede sonar exagerada, pero que resume la pasión que Seether despierta entre sus seguidores: Seether es, para muchos amantes del rock, la mejor banda africana que ha existido. No necesariamente por haber sido la más experimental ni la más revolucionaria, sino por haber conseguido algo extraordinariamente difícil: convertir una experiencia nacida en Sudáfrica en una música capaz de conectar con millones de personas en todo el planeta.
“Fine Again” y el comienzo de todo
El gran salto llegó con Disclaimer, publicado en 2002. El disco contenía canciones como “Fine Again”, “Driven Under” y “Gasoline”, pero fue la primera de ellas la que abrió definitivamente las puertas internacionales.
“Fine Again” alcanzó el número uno de las listas estadounidenses de Active Rock y convirtió a Seether en un nombre reconocible mucho más allá de Sudáfrica. La canción tenía algo que terminaría convirtiéndose en una de las principales características del grupo: dureza suficiente para sonar en una emisora de rock, pero también una melodía capaz de permanecer en la memoria.
La banda había encontrado una fórmula propia. No se trataba simplemente de reproducir el grunge de los años noventa. Seether tomó elementos de Nirvana, Alice in Chains y posteriormente de Deftones y Nine Inch Nails, pero los llevó hacia un terreno de hard rock y post-grunge de enorme poder melódico.
La voz de Shaun Morgan se convirtió en el centro de ese universo. Frágil cuando debía serlo, áspera cuando la canción exigía rabia y siempre cargada de una sensación de vulnerabilidad que hacía que incluso los temas más contundentes conservaran una dimensión humana.
“Broken” y la canción que cambió su historia
Si “Fine Again” abrió la puerta, “Broken” terminó de derribarla. La canción había nacido como una balada acústica, pero fue transformada en una versión eléctrica con la participación vocal de Amy Lee, de Evanescence. El resultado fue un enorme éxito internacional y llevó a Seether a públicos que probablemente jamás habían escuchado una banda sudafricana.
“Broken” apareció además en la banda sonora de The Punisher, consolidando la presencia del grupo en Estados Unidos, Reino Unido y Australia.
Detrás de aquella canción aparentemente sencilla existía, sin embargo, una historia más compleja. Shaun Morgan señaló posteriormente que la transformación de “Broken” había respondido a las exigencias de la compañía discográfica. Es una muestra de las tensiones que acompañaron a Seether durante sus primeros años, cuando el grupo intentaba mantener su identidad mientras una industria cada vez más interesada en su potencial comercial buscaba orientar su sonido.
Karma and Effect: la confirmación
En 2005 llegó Karma and Effect, uno de los discos fundamentales de la carrera de Seether. El álbum alcanzó el número ocho del Billboard 200 y fue certificado oro tanto en Estados Unidos como en Canadá.
“Remedy”, “Truth” y “The Gift” demostraron que el éxito de “Broken” no había sido un accidente. “Remedy”, particularmente, alcanzó el primer lugar de las listas estadounidenses de Mainstream Rock.
Karma and Effect es probablemente uno de los discos que mejor representa la esencia clásica de Seether. Hay rabia, melodía, oscuridad y una producción suficientemente potente para las grandes radios, pero sin borrar completamente la aspereza de las guitarras.
Es un álbum que todavía conserva ese espíritu de mediados de los 2000, cuando el rock alternativo podía ocupar posiciones privilegiadas en las listas comerciales sin necesidad de abandonar sus guitarras.
Cuando el dolor se convirtió en música
La historia de Seether también está marcada por momentos personales extremadamente difíciles. En 2006, Shaun Morgan ingresó a un programa de rehabilitación por lo que describió como una dependencia relacionada con una combinación de sustancias. La situación obligó a cancelar una gira.
Al año siguiente, la tragedia volvió a golpear al cantante. El suicidio de su hermano Eugene Welgemoed provocó el retraso de Finding Beauty in Negative Spaces, finalmente publicado en octubre de 2007.
El disco terminó convirtiéndose en una de las obras más importantes de Seether. “Fake It” llegó al número uno de las listas estadounidenses de Mainstream Rock y Modern Rock, mientras que “Rise Above This”, escrita para Eugene, alcanzó también posiciones destacadas.
Aquí Seether encontró una de sus formas más poderosas de expresión: convertir el dolor privado en canciones capaces de acompañar a otras personas.
Finding Beauty in Negative Spaces incluso consiguió los primeros grandes reconocimientos de la banda en Sudáfrica, con un South African Music Award, además de un MTV Africa Music Award.
El equilibrio entre melodía y contundencia
En 2011 apareció Holding Onto Strings Better Left to Fray, un álbum que llevó a Seether a uno de sus momentos comerciales más importantes.
El disco alcanzó el segundo lugar del Billboard 200 y llegó al número uno de las listas estadounidenses de Rock, Alternative y Hard Rock. “Country Song” fue otro número uno para la banda.
Pero el verdadero mérito del álbum está en su equilibrio. Seether podía endurecerse sin perder melodía y podía escribir canciones accesibles sin convertirlas en productos desprovistos de personalidad. Ese equilibrio explica buena parte de su longevidad.
Una banda que nunca dejó de evolucionar
Los años siguientes trajeron nuevos cambios. Isolate and Medicate apareció en 2014 y mantuvo la fórmula de guitarras fuertes y canciones de enorme carga melódica.
Tres años después, Poison the Parish mostró una faceta más agresiva. Shaun Morgan había anunciado material más duro que el de los trabajos anteriores y el álbum confirmó esa intención. “Let You Down”, “Betray and Degrade” y “Against the Wall” mantuvieron a Seether presente en las listas de rock.
También comenzó una nueva etapa en la formación. Corey Lowery, hermano de Clint Lowery, pasó a convertirse en integrante permanente después de haber llegado inicialmente como guitarrista de gira.
Si Vis Pacem, Para Bellum: madurez y oscuridad
En 2020 Seether publicó Si Vis Pacem, Para Bellum, cuyo título en latín significa “si quieres paz, prepárate para la guerra”.
Shaun Morgan produjo personalmente el álbum, grabado en Nashville entre finales de 2019 y comienzos de 2020. El disco incorporó influencias de Deftones y A Perfect Circle y mostró a una banda que, después de más de veinte años de carrera, todavía podía buscar nuevos matices dentro de su propia identidad.
“Dangerous”, “Bruised and Bloodied” y “Beg” representaron esa etapa de madurez. No era la misma banda que había irrumpido con “Fine Again”. Pero seguía estando presente aquella combinación fundamental de oscuridad, melodía y guitarras que había definido su trayectoria desde Pretoria.
La superficie todavía parece lejana
El noveno álbum de estudio, The Surface Seems So Far, llegó el 20 de septiembre de 2024. Los sencillos “Judas Mind” e “Illusion” anticiparon un trabajo que prolongó la historia de una banda que ya había atravesado varias generaciones del rock alternativo. Y Seether no se quedó allí.
En marzo de 2026 apareció “Into the Ground”, acompañado por el anuncio de Beneath the Surface, un EP digital publicado en abril de ese mismo año y concebido como continuación de The Surface Seems So Far. Más de un cuarto de siglo después de su formación, la historia continúa.
El secreto de Seether
Quizás la explicación de la permanencia de Seether se encuentre en algo bastante sencillo. Nunca necesitaron convertirse en otra banda.
Tomaron el grunge que los había influenciado, absorbieron elementos del metal alternativo, incorporaron el lenguaje del hard rock y desarrollaron una identidad propia alrededor de la voz de Shaun Morgan. Las formaciones cambiaron. Los guitarristas fueron y vinieron. Los escenarios crecieron. Las modas pasaron.
Seether permaneció. Y quizás eso sea lo que hace tan especial su historia. Una banda nacida en Sudáfrica consiguió entrar en una escena dominada durante décadas por Estados Unidos y Reino Unido sin perder completamente sus raíces. Lo hizo mediante canciones que hablaban de dolor, rabia, relaciones, pérdidas, frustraciones y supervivencia.
En el fondo, Seether nunca necesitó ocultar sus cicatrices. Las convirtió en canciones.
Cuando las luces se apagan
Hay algo particularmente emotivo en imaginar a aquellos jóvenes músicos que comenzaron en Pretoria en 1999, sin saber que sus canciones terminarían recorriendo escenarios de medio mundo.
Primero fueron Saron Gas. Después llegó Seether. Vinieron los pequeños escenarios, los primeros discos, las giras interminables, el éxito inesperado de “Fine Again”, la explosión de “Broken”, las noches acústicas, los conflictos internos, las pérdidas familiares, los momentos de oscuridad y también los grandes escenarios.
Shaun Morgan sigue adelante con su guitarra. Dale Stewart continúa sosteniendo las canciones desde el bajo. John Humphrey mantiene el pulso detrás de la batería y Corey Lowery aporta una nueva dimensión a las guitarras. Y en algún lugar, muy lejos de aquella Pretoria de 1999, todavía suena una guitarra.
Puede ser “Fine Again”. Puede ser “Remedy”. Puede ser “Rise Above This”. Puede ser cualquiera de esas canciones que hicieron que una banda sudafricana dejara de pertenecer solamente a Sudáfrica. Porque esa es, finalmente, la historia de Seether: la de una banda que salió desde el extremo sur del continente africano y terminó encontrando un lugar en la memoria de los aficionados al rock de todo el mundo.
Para quienes la han seguido durante décadas, Seether no es solamente una gran banda sudafricana. Es, sencillamente, la mejor banda africana que ha existido.
Los álbumes de Seether
- Fragile — 2000, publicado originalmente como Saron Gas.
- Disclaimer — 2002.
- Disclaimer II — 2004.
- Karma and Effect — 2005.
- Finding Beauty in Negative Spaces — 2007.
- Holding Onto Strings Better Left to Fray — 2011.
- Isolate and Medicate — 2014.
- Poison the Parish — 2017.
- Si Vis Pacem, Para Bellum — 2020.
- The Surface Seems So Far — 2024.
Además, la banda publicó One Cold Night, registro acústico en CD/DVD de 2006, Seether: 2002-2013, recopilatorio de 2013, y el EP Wasteland – The Purgatory, de 2021. En 2026 apareció el EP Beneath the Surface, continuación de The Surface Seems So Far.
Los mejores álbumes
- Karma and Effect (2005): Uno de los trabajos esenciales de Seether. “Remedy”, “Truth” y “The Gift” resumen perfectamente la capacidad del grupo para combinar guitarras contundentes con melodías memorables. Su octavo lugar en el Billboard 200 confirmó el salto definitivo de la banda hacia las grandes ligas.
- Finding Beauty in Negative Spaces (2007): Probablemente el álbum más emocional de la discografía. La tragedia personal que rodeó su creación terminó reflejándose especialmente en “Rise Above This”. Al mismo tiempo, “Fake It” mostró una faceta más agresiva y directa. Es un disco oscuro, doloroso y tremendamente humano.
- Holding Onto Strings Better Left to Fray (2011): El gran triunfo comercial de Seether. Llegó al segundo puesto del Billboard 200 y al número uno de varias listas de rock. Su fortaleza está en la variedad y en el equilibrio entre canciones melódicas y momentos de mayor contundencia.
- Disclaimer (2002): El álbum que puso a Seether en el mapa internacional. “Fine Again” sigue siendo una de las canciones fundamentales de la banda y representa el momento en que aquel grupo nacido como Saron Gas comenzó a transformarse en una presencia internacional.
- Si Vis Pacem, Para Bellum (2020): Una muestra de madurez. Con Shaun Morgan asumiendo también la producción, el álbum profundizó en los ambientes oscuros y las texturas alternativas, incorporando influencias de Deftones y A Perfect Circle.
Integrantes
Formación actual
- Shaun Morgan — voz principal, guitarra rítmica y piano; miembro desde 1999.
- Dale Stewart — bajo, coros y guitarra acústica; miembro desde 2000.
- John Humphrey — batería y percusión; miembro desde 2003.
- Corey Lowery — guitarra principal y coros; integrante desde 2019, después de participar como músico de gira desde 2018.
Exintegrantes
- Johan Greyling — guitarra principal, 1999.
- Tyronne Morris — bajo, 1999.
- Dave Cohoe — batería y coros, 1999–2002.
- Nick Oshiro — batería, 2002–2003.
- Pat Callahan — guitarra principal, 2002–2006.
- Troy McLawhorn — guitarra principal y coros, 2008–2011.
Algunos músicos de gira y sesión
Entre los músicos que han colaborado con Seether figuran Josh Freese, Brian Tichy, Bryan Wickman y Clint Lowery, entre otros.

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