Los azules reaccionaron rápido tras un mal primer tiempo y encontraron el empate con un golazo de Charles Aránguiz, pero entre la falta de finiquito y un inspirado Diego Sánchez, el triunfo se les volvió a escapar en Santa Laura. Finalmente, ambos elencos igualaron 1-1.
Universidad de Chile volvió a dejar puntos en casa en un partido que tuvo de todo: desconcentraciones, ráfagas de buen juego y una sensación permanente de que el triunfo estaba ahí, al alcance de la mano… pero que los azules no supieron cerrar. Fue 1-1 ante Coquimbo Unido en el Estadio Santa Laura, por la fecha 29 del Campeonato Nacional. Un empate que sabe a poco, sobre todo considerando la enorme cantidad de llegadas que tuvo el equipo de Gustavo Álvarez.
Un golpe justo antes del descanso ⏱️⚽
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| Javier Altamirano. |
La U tuvo más la pelota y más intención, pero el primer tiempo estuvo lejos de ser cómodo. Coquimbo, sin demasiados lujos pero con mucho oficio, esperaba su momento y lo encontró al filo del descanso, cuando Martín Mundaca aprovechó un descuido defensivo y fusiló a Gabriel Castellón para el 0-1 a los 43’, luego de una dubitativa salida del arquero azul. Un balde de agua fría que dejó al estadio en silencio.
El problema no era sólo ir perdiendo: era la falta de claridad de la U en los últimos metros. Teníamos la pelota, llegábamos, rematábamos… pero sin esa lucidez necesaria para romper el cerrojo pirata.
Reacción inmediata y gol de quien siempre aparece 🔵🔥
Pero si hay alguien que nunca se esconde en la U, ese es Charles Aránguiz. El “Príncipe” apareció al inicio del complemento (47’) con un remate cruzado preciso para el 1-1, luego de que el portero visitante había contenido parcialmente un tiro desde el punto penal. Un desahogo enorme, un grito que levantó a todo Santa Laura.
La U siguió insistiendo. En total, 16 remates, 11 a portería, pero el arco parecía cerrado con candado. Parte de la explicación tenía nombre y apellido: Diego Sánchez, el golero pirata, que tuvo una actuación monumental, con 10 tapadas que terminaron frustrando cada intento azul.
La U buscó, intentó, insistió… pero no bastó 😣💙
Álvarez movió las piezas dentro de su ya habitual 3-5-2, buscando amplitud, presión alta y remate constante. Leandro Fernández peleó cada pelota, Lucas Di Yorio se las arregló entre los centrales, Israel Poblete corrió como siempre y Javier Altamirano trató de desequilibrar por dentro. Pero faltó ese último pase, ese golpe final, ese detalle que marca campeonatos.
Coquimbo, mientras tanto, resistió como pudo con su 4-5-1, apostando a la velocidad de Zavala y Waterman, pero sin mucho más que aguantar y confiar en la tarde inspirada de su gran arquero.
Por su parte, el árbitro Diego Flores Seguel llevó un partido tenso, de fricciones, pero en general bien manejado.
Una tarde de frustración para el Romántico Viajero 🦋💙
La U jugó para ganar, pero no ganó. Llegó, dominó, remató, pero no concretó. El fútbol es así de cruel: te premia por detalles y te castiga por otros. Lo positivo es que el equipo mostró carácter para levantarse rápido; lo negativo, que volvió a dejar escapar un partido que tenía para llevarse.
Queda la sensación de que este equipo tiene potencial, pero aún no logra transformar su volumen ofensivo en goles. Y sin goles, no hay triunfos. Y sin triunfos, no hay peleas importantes.
¿Y ahora qué? 🛣️🔵
El calendario no espera. En la próxima fecha, la U deberá visitar a Deportes Iquique, un rival durísimo en el norte y un partido clave para no seguir cediendo terreno. La tabla está apretada y cada punto pesa como piedra.