El eventual respaldo del Presidente José Antonio Kast a la candidatura de Michelle Bachelet a la ONU (Naciones Unidas) no puede ser leído como un gesto de buena voluntad diplomática sin contrapartidas. En política, y especialmente en política exterior, los apoyos no son simbólicos: son instrumentos de negociación.
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| Kast y Bachelet. |
Apoyar a Bachelet sin condiciones sería regalar una carta fuerte sin recibir nada a cambio para el futuro gobierno. En cambio, condicionar ese respaldo a acuerdos mínimos permitiría transformar un gesto incómodo en una oportunidad política para ambos sectores. La pregunta no es si Kast debe apoyar a Bachelet, sino qué está dispuesta a conceder la izquierda para merecer ese apoyo. La diplomacia, como la política, no se basa en simpatías, sino en intereses.

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