miércoles, 17 de septiembre de 2025

El mito de Allende y la horrible realidad de su gobierno

En Chile se ha intentado, durante décadas, instalar la figura de Salvador Allende como la de "un mártir democrático", un presidente que supuestamente encarnaba la voluntad del pueblo y fue víctima de un destino trágico. Sin embargo, los hechos son claros: Allende no fue el defensor de la institucionalidad que algunos quieren pintar, sino un gobernante que violó la Constitución, se saltó los contrapesos republicanos y que además empobreció gravemente al país.

La "vaca sagrada" de la izquierda chilena

Salvador Allende.
Allende, elegido en 1970 con apenas un tercio de los votos, nunca logró generar un consenso nacional. Por el contrario, se dedicó a imponer su proyecto ideológico marxista, pasando por encima de la legalidad cuando esta le estorbaba. Fue declarado inconstitucional por la Corte Suprema y por la Cámara de Diputados, y desobedeció reiteradamente los dictámenes de la Contraloría General de la República. ¿Puede llamarse demócrata a quien es desconocido por dos de los tres poderes del Estado? Claramente no.

Su alianza con grupos violentistas como el MIR y el GAP refuerza esta conclusión. Allende no sólo permitió la existencia de milicias paralelas, sino que gobernó junto a ellas, debilitando el monopolio de la fuerza del Estado y sembrando un clima de miedo e inseguridad. De hecho, los terroristas del GAP prácticamente estaban alojados en las dependencias del Palacio de La Moneda.

Otro de los aspectos más deleznables de esos años fueron las tomas ilegales de terrenos en sectores rurales, llevados a cabo por la vía armada. La violencia en el campo y las expropiaciones por la medio de la fuerza bruta fueron parte de su política cotidiana, muchas veces legitimadas desde La Moneda.

Una debacle económica sin precedentes

Las consecuencias económicas de su aventura socialista fueron devastadoras: inflación descontrolada (superior al 600%), fijación de los precios que llevó al desabastecimiento, colas interminables para acceder a productos básicos y una hambruna creciente que afectó sobre todo a los más pobres. Lejos de conducir a Chile al desarrollo, Allende lo hundió en la miseria y en el caos.

Resulta indispensable desmontar el mito: Salvador Allende no fue un héroe democrático, sino un gobernante que quebrantó la institucionalidad, puso en riesgo la estabilidad de la nación y sometió a los chilenos a la escasez y a la violencia. Su legado no fue la democracia, sino el desastre total.

Por qué se le puede considerar dictador:

  • Violó la Constitución de manera reiterada.
  • Desobedeció los fallos de la Contraloría General de la República.
  • Fue declarado ilegal por la Corte Suprema y la Cámara de Diputados.
  • Gobernó con apoyo de grupos armados ilegales (MIR y GAP).
  • Expropió tierras y empresas por la vía violenta.
  • Su gestión empobreció a Chile y llevó al país al desabastecimiento y la hambruna.

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