viernes, 20 de marzo de 2026

Bajo la lluvia, la U no se rinde

Universidad de Chile igualó 2-2 frente a Deportes La Serena en el Estadio Nacional, por el nuevo torneo llamado Copa de la Liga.


Eduardo Vargas.
Hay partidos que no se ganan, pero tampoco se pierden del todo. Y hay otros, como el de esta tarde en el Nacional, que se sienten como un espejo: muestran lo que somos hoy y lo que podríamos llegar a ser. Universidad de Chile empató 2-2 ante Deportes La Serena en el estreno de la Copa de la Liga 2026, en una tarde marcada por la lluvia, los errores y una ilusión que, tímidamente, empieza a tomar forma con la llegada de un nuevo entrenador.

La U salió con esa energía que a veces aparece cuando todo está por comenzar. Como si la historia se pudiera escribir de nuevo desde el primer pase. Y durante un rato, lo hizo.

A los 18 minutos, Maximiliano Guerrero dibujó una jugada de potrero elegante: anticipó, improvisó y definió de taco tras el centro de Ignacio Vásquez. Gol azul. Gol de esos que levantan a la gente incluso cuando el cielo se cae a pedazos. El Nacional, mojado y frío, tuvo un instante de calor. Ese que sólo provoca la fe.


Los fantasmas de siempre

Pero la ilusión en la U suele convivir con la fragilidad. Y esta vez no fue distinto. Deportes La Serena encontró espacios con una facilidad preocupante. Felipe Chamorro empató primero, aprovechando una defensa abierta, y luego volvió a golpear antes del descanso, capitalizando un error en la salida azul. Dos golpes que no solo dieron vuelta el marcador, sino que recordaron viejas inseguridades. La U, otra vez, pagando caro cada distracción.

En el segundo tiempo apareció la jerarquía. Y cuando hablamos de jerarquía, hablamos de Eduardo Vargas. El delantero leyó el pase profundo de Fabián Hormazábal, ganó la posición y resolvió con categoría: eludió al arquero y puso el 2-2. Gol necesario. Gol de esos que sostienen equipos cuando el fútbol no alcanza.

Ahí la U mostró algo distinto: carácter. No brillante, no arrollador, pero sí digno. Y en este proceso, eso también vale. El partido pudo ser peor. Mucho peor.

A los 63 minutos, Diego Rubio marcaba el tercero para La Serena. Silencio. Golpe. Pero el VAR dijo otra cosa. Un fuera de juego milimétrico salvó a la U de una derrota que habría sido dura, tanto en lo futbolístico como en lo anímico. A veces, el fútbol también da segundas oportunidades.


Una mirada atenta desde la tribuna

Maxi Gutiérrez.
La jornada dejó más que un resultado. Ignacio Sáez, formado en casa, tuvo su estreno como titular. Respondió con lo que pudo en medio de un equipo que aún no logra proteger a los suyos.

Y en la tribuna, una figura que inevitablemente se robaba las miradas: Fernando Gago. El nuevo entrenador observó en silencio, tomando nota, entendiendo que el desafío no será menor. Porque esta U tiene talento, pero también heridas abiertas.

El empate deja a la U compartiendo la cima del grupo, pero eso es apenas un dato. Lo importante está en lo que viene.

Este equipo mostró chispazos de buen fútbol, pero también desorden, fragilidad y dudas. Mostró gol, pero también desconexión. Mostró ganas, pero aún no una idea clara.

La lluvia se fue, el partido terminó, pero las preguntas siguen ahí. Y quizás eso es lo más honesto de este empate: no es un punto de llegada, sino el inicio de algo que todavía no sabemos bien qué será. Pero como siempre, como tantas veces, ahí estaremos. Porque esto es la U. Y la U no se abandona. Nunca.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Deje acá su comentario, el cual será revisado antes de aceptarse su publiación.
Muchas gracias por visitar este blog. Me alegra que le guste el contenido que acá se publica.