Universidad de Chile venció 3-1 a Audax Italiano en el Bicentenario de La Florida y consiguió su primera victoria bajo el mando de Fernando Gago. Un triunfo necesario, de carácter y buen fútbol, que vuelve a meter a los azules en la pelea por el Grupo D de la Copa de la Liga 2026.
| Lucas Barrera. |
El Romántico Viajero derrotó por 3-1 a Audax Italiano como visitante y sumó su primera victoria en la era del técnico argentino, en apenas su segundo partido al mando. Tres puntos que valen más que una simple estadística: mantienen a la U en el tercer lugar del Grupo D, pero ahora a solo dos unidades de la zona que entrega el único cupo a semifinales de la Copa de la Liga 2026.
La U salió decidida desde el primer minuto. Con intensidad, presión alta y la convicción de un equipo que quería empezar a escribir una nueva historia.
El premio llegó rápido. A los seis minutos, Agustín Arce tomó el balón fuera del área y sacó un remate potente, seco, que sorprendió al portero Tomás Ahumada. El arquero voló, pero el disparo llevaba destino de red desde el momento mismo en que salió del pie del volante azul. Fue un gol que ordenó el partido y confirmó lo que se veía en la cancha: la U estaba jugando mejor.
Guerrero vuelve a volar por la banda
Con el marcador a favor, los azules siguieron buscando. Y a los 23 minutos llegó una jugada que combinó juventud, velocidad y precisión.
El argentino Lucas Barrera filtró un gran pase para Maximiliano Guerrero. El extremo controló, aceleró por la derecha y, fiel a su estilo, enganchó hacia adentro para sacar un zurdazo certero que se clavó en el arco audino.
Era el 2-0 y también el reflejo de una U más dinámica, más atrevida, con jugadores que empezaban a encontrar sus mejores posiciones dentro de la idea de Gago.
En el segundo tiempo el partido se volvió más trabado, pero la U mantuvo el control. Y cuando el reloj marcaba los 54 minutos apareció uno de los nombres que mejor representa el espíritu azul de estos tiempos: Marcelo Morales.
El lateral se sumó al ataque y terminó definiendo una jugada que dejó prácticamente sentenciado el encuentro. El 3-0 era justicia para un equipo que había dominado gran parte del partido.
| Matías Riquelme. |
Un triunfo que vuelve a encender la ilusión
Más que los tres puntos, lo que se vio en La Florida fue una señal. Una U con intención ofensiva, con presión alta y con futbolistas que parecen empezar a entender lo que quiere su nuevo entrenador.
Con cuatro puntos en el Grupo D, el equipo sigue tercero, pero ahora mira de cerca a Audax y Unión La Calera, ambos con seis unidades. Y en un torneo donde solo el primero avanza a semifinales, cada triunfo se vuelve vital.
La noche en La Florida dejó algo más que una victoria. Dejó la sensación de que, lentamente, la U empieza a despertar. Y cuando la U despierta, todo el fútbol chileno lo siente.
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